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LPA_GC Movilidad en Transformación

Cada vez más, las ciudades adoptan un papel predominante. El incremento de actividad y población en los entornos urbanos ha generado espacios con una alta densidad, donde ha primado la concepción del espacio como una mera búsqueda de suelo frente a la generación de entornos con calidad ambiental. Destaca la estimación de la ONU que en 2030, en vez del actual 50%, sea el 70% de la población mundial la que va a habitar en ciudades. En este contexto, la movilidad ciudadana y la gestión del espacio público constituyen dos de los retos a los que deben hacer frente las ciudades del siglo XXI.

Las Palmas de Gran Canaria tiene casi 385.000 habitantes, si bien la intensidad diaria de uso alcanza las 500.000 personas. Es la ciudad más poblada del Archipiélago y una de las principales capitales de provincia de España. Sin embargo, su desarrollo no ha contado con el soporte de una estrategia de movilidad que cumpla los objetivos fundamentales del equilibrio entre los distintos modos y la recuperación del espacio público para uso ciudadano. Las herramientas para conseguirlo son claras: un transporte público estable, moderno y de calidad; un sistema que facilite la rotación del aparcamiento, así como la redistribución de ese bien escaso y limitado que es el espacio público; la jerarquización de los viales y la protección de las conexiones estructurantes que garanticen fluidez; la potenciación de los modos blandos no contaminantes, como la bicicleta; y principalmente, la recuperación del protagonismo del peatón.

Los antecedentes de acciones aisladas, o meramente voluntariosas, son tan numerosos como demostrativos de la necesidad de conjugar todos los elementos dentro de una política de movilidad integral, sustentada en criterios técnicos, que genere una nueva cultura de la movilidad en la ciudad. A esa tarea nos hemos entregado, ajenos a la improvisación o a la lógica controversia que la toma de decisiones en la gestión del espacio público conlleva. Medidas muchas veces difíciles de entender para los ciudadanos en el corto plazo, pero ratificadas con los resultados en el medio y en el largo. Complejidad que se incrementa cuando se transforma una ciudad en un contexto de crisis, en el que los recursos escasean.

Los resultados del camino trazado empiezan a ser notables. La Nueva Red de Líneas de Guaguas Municipales, estrenada el 4 de marzo de 2013, ha permitido revertir la tendencia de pérdida de viajeros durante 10 años consecutivos. Un sistema de transporte público de calidad, junto con una correcta jerarquización vial que garantice la fluidez de tráfico, posibilitan el desarrollo de medidas de conquista de espacio para la convivencia y la relación social. Ejemplos de ello los tenemos en Ruiz de Alda, Luis Morote, Olof Palme, Fernando Guanarteme, Avenida Mesa y López, Simón Bolívar y gran parte del casco histórico de Vegueta, entre otros. La accesibilidad es igualmente objetivo irrenunciable para una ciudad con altas cotas de calidad de vida que piensa en sus mayores. Itinerarios 100% accesibles, para facilitar una movilidad universal, entre el Parque Santa Catalina y el Parque San Telmo, son sólo una muestra de la línea a seguir.

Este documento contiene el compendio de medidas que guían la política actual de movilidad de Las Palmas de Gran Canaria. Pero sobre todo, las líneas maestras a seguir, los siguientes pasos de un camino de largo recorrido perfectamente diseñado para el futuro de la movilidad de nuestra capital. Futuro que protagoniza la definición de grandes infraestructuras viarias por ejecutar, la introducción de sistemas de transporte de alta capacidad en superficie, el Bus Rapid Transit (BRT), una intensificación de las medidas para el estímulo de los medios blandos, la consolidación del estacionamiento regulado con más ventajas para sus usuarios y la ratificación del peatón como agente principal en la pirámide de la movilidad.

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